¿Cómo salir del perfeccionismo?

Darse cuenta de que la perfección no existe es liberarse de la discapacidad causada por el perfeccionismo.

Hacer las cosas a la perfección, o querer alcanzar la perfección en todo lo que uno emprende, es un absurdo que no tiene sentido.
La definición de lo que es "perfecto" puede ser muy diferente de una persona a otra, al igual que las condiciones perfectas para embarcarse en un proyecto.

¿Por qué uno es perfeccionista?

Ya sea por su educación o su personalidad, el perfeccionismo es un rasgo de carácter que puede:
• Presionar para hacer y rehacer con la sensación de no llegar allí y estar siempre insatisfecho;
• Dar la sensación de que solo otros pueden alcanzar el nivel de exigencia;
• Asegúrese de no perderse ningún error.

El perfeccionista suele ser tan exigente consigo mismo como con los demás. Para querer controlar todo para que todo sea perfecto, termina perdiendo la confianza y está agotado.

¿De qué otra manera aprehender su perfeccionismo?

Aunque el perfeccionismo puede ser un veneno en la vida cotidiana, también puede ser una fuente de motivación para mejorar. Es por eso que un trabajo sobre uno mismo es necesario para mantener solo los aspectos positivos de este rasgo de carácter:
• Tomar conciencia de las consecuencias negativas de su perfeccionismo a diario y en las relaciones con los demás;
• Acepte que las cosas pueden ser imperfectas y use las decepciones como una enseñanza y no como un fracaso.
• Ser tolerante con uno mismo y con los demás;
• Establecer metas alcanzables;
• Ser tú mismo con sus imperfecciones.

Nunca te deshaces del perfeccionismo por completo. Sin embargo, para darnos cuenta de que, hagamos lo que hagamos, siempre habrá otras personas a las que les va mejor y que no necesitamos ser perfectos para satisfacer su entorno, lo que, en última instancia, permite encontrar un mejor confianza en sí mismo y una mejor comprensión de sus proyectos.

Para obtener más información: Tal BEN-SHAHAR, "Learning Imperfection", Edición de bolsillo.